Conclusión acerca de la importancia del trabajo colaborativo multidisciplinar para el tratamiento de los diferentes tipos de trastornos.
Es muy importante el trabajo colaborativo multidisciplinario que coadyuve para superar los diversos tipos de trastornos existentes, cuando mas de un especialista se retroalimenta para sacar lo mejor de sus habilidades, conocimientos y creatividades pueden enriquecer el tratamiento de un paciente.
Son muchas las problemáticas se pueden contrarrestar con el uso de las técnicas que escogí para el trastorno de depresión moderada que describo. En realidad sea el padecimiento que sea de los que pueden ser tratados con terapia cognitivo conductual, siempre es importante la auto instrucción ya que es la nueva forma de reeducar el pensamiento, así como el debate racional, debemos de forma consiente y despierta ver que es lo que nos afecta según sea la problemática, en estados como ansiedad, depresión, fobias estas son técnicas muy buenas para tomar el control y superar la situación.
Para que el tratamiento se lleve a cabo de manera óptima es
necesario como psicólogos ampliar nuestra visión y hacer uso de herramientas y técnicas
que servirán para superar las dificultades por las que el paciente está
padeciendo, como se analiza en toda la materia la terapia breve y en crisis
pretende el cambio de comportamiento desde lo cognitivo es por ello que las técnicas
estarán orientadas a que se adquieran habilidades de tipo mental, es decir una
orden desde el cerebro hasta el comportamiento y estarán orientadas para que después
el paciente pueda actuar de manera normal.
El estudio de los procesos psicológicos
se enriqueció siempre del trabajo interdisciplinario. Actualmente, el trabajo
conjunto entre las diferentes disciplinas psicológicas permite abordar de
manera novedosa objetos de estudios tradicionales en psicología. Tales
abordajes dan lugar a nuevas formas de encontrar regularidades en el orden de
la subjetividad soportando, como desde el inicio, el antagonismo entre su deseo
de establecer un conocimiento objetivo de la subjetividad y su impulso a
comprender e interpretar el fenómeno humano. La Psicología Clínica y de la Salud ha tenido como
determinante el cambio que en las últimas décadas ha experimentado el concepto
de salud. La vieja dicotomía de salud física-salud mental se ha superado con el
reconocimiento del componente bio-psico-social del enfermar, disolviéndose sus
límites al conocerse, cada vez con mayor exactitud, la interdependencia entre
la conducta o la "psique" y el cuerpo. Una consecuencia inmediata de
este cambio ha sido la necesidad creciente de los equipos interdisciplinares en
todos los campos sanitarios, incluso en aquellos más alejados de los
tradicionales como la "salud mental". Otra importante consecuencia ha
sido la creciente importancia de la intervención psicológica en la prevención de
los trastornos en cuya génesis la conducta es un eje etiológico fundamental.
Así, algunos de los padecimientos más importantes de nuestro tiempo como el
cáncer, los que se derivan de los accidentes de circulación, los trastornos
cardio-vasculares y el SIDA, tienen en la prevención psicológica una importante
y útil herramienta para la reducción de su incidencia. No es exagerado afirmar,
además, que en muchos casos la intervención psicológica debe ser uno de los
pivotes esenciales sobre el que se asiente cualquier política responsable en
éstos y otros muchos trastornos.
En el campo tradicional de la salud
mental, el rol de los psicólogos clínicos también ha sufrido cambios notables
en estas últimas décadas. Desde su encasillamiento inicial como psicólogo evaluador
ha tomado cada vez un mayor protagonismo como profesional, cuyos conocimientos
le permiten dar una nueva visión y perspectiva a los padecimientos llamados
"mentales". En relación con este aspecto merece especial mención la
aportación que la psicología supuso en el cambio de los tradicionales métodos
de tratamiento para los pacientes crónicos institucionalizados, transformación
en la que los psicólogos han tenido un papel destacado en cualquier sitio donde
dicho proceso de cambio ha tenido lugar. El nuevo ámbito de la Psicología Clínica y de la Salud integra,
por su parte, dos campos de especialización: separados previamente existentes:
la Psicología Clínica y la Psicología de la Salud, dedicadas específicamente,
una a los trastornos considerados clásicamente clínicos o mentales y la otra a
los fenómenos y problemas psicológicos en su relación con los problemas médicos
o de salud en general. Todo ello, de acuerdo con la visión holística e
integradora actualmente mantenida tanto sobre la salud como sobre la enfermedad
como un todo integrado biológico, psicológico y social.
Entre las múltiples funciones que
incluye o desempeña la Psicología y los Psicólogos Clínicos y de la Salud,
destacan, como se recoge en la definición, las siguientes: evaluar, diagnosticar,
explicar, tratar, modificar y prevenir. Estas funciones incluyen, en general,
la práctica totalidad de la actividad normalmente desempeñada por el psicólogo
que trabaja en este ámbito, con la excepción, quizás, de la deseable actividad
investigadora que los psicólogos clínicos y de la salud también deberían
realizar en sus respectivos ámbitos aplicados.
Refiriéndonos a las relaciones con otros
profesionales de la Salud, consideramos la perspectiva de la cooperación
permanente en el marco de equipos interdisciplinarios, donde cada profesional
aporta su perspectiva para dar atención de Salud completa, donde se contemple a
la persona de forma global sin divisiones que todos los profesionales critican,
lo que no es un deseo, sino algo que se viene desarrollando de hecho en equipos
de Centros de Promoción de la Salud, Centros Integrados de Salud, etc.,
existiendo profesionales de la Psicología coordinando y dirigiendo estos
equipos. De este modo el papel del Psicólogo Clínico y de la Salud, será más
protagonista, en la medida que se aborden aspectos del continuo
Salud-Enfermedad, que tienen que ver con la interacción de la persona con ella
misma, el mundo y los demás.
Como ejemplo puede decirse que su campo
de actuación tendrá más frecuencia en atención primaria, tareas de prevención y
promoción de la salud y tratamiento de problemas del comportamiento, que, en
una sala de cirugía, pero no debe excluirse la posibilidad de que pueda y en
ocasiones deba actuar en este ámbito.
Asimismo, el Psicólogo Clínico y de la
Salud deberá conocer y actualizar permanentemente sus conocimientos sobre
Sociología de la Salud, Epidemiología de los Trastornos del Comportamiento,
Antropología, etc., como apoyo necesario a su quehacer.
Referencia bibliográfica
·
Material
compilado con fines académicos. IEU Online. Lic. En psicología. Materia Psicoterapia
Breve y en Crisis. Semana 4.
·
Batle, S. (2008).
Conceptos y enfoques: Enfoque Cognitivo-Conductual. Clasificación en
paidopsiquiatria. Universidad Autónoma de Barcelona. Master en
Paidopsiquiatría. Pp. 1-11.

Comentarios
Publicar un comentario